martes, 29 de marzo de 2011

DIARIO DEL VIAJE A LA ANTÁRTIDA ( X I X ).



Navegando por el Canal de Newmayer.

Día 19 de diciembre de 1989.
Cuando me he levantado para entrar de guardia, ya estábamos navegando y por lo que pude leer en el Cuaderno de Bitácora (esto es un libro donde se van anotando todas las vicisitudes de cada guardia como son los rumbos, las temperaturas, los vientos,  los consumos de combustible y agua, así como las novedades que el Oficial de Guardia estime oportunas queden reflejadas en el citado Cuaderno), se levantó el fondeo a las 23.00 horas, lo que quiere decir, que no se aguantó la mar que se estaba levantando; se salió de Bahía Discovery y arrumbamos entonces hacia la Isla de Livingston.

Hacia las 05.00 horas de la mañana, avistamos la Isla, y redujimos la velocidad para hacer tiempo y entrar en la Bahía Sur a la hora prevista: las 08.30 horas. Encontramos dos bancos de niebla, no muy grandes, pero si espesos, así como algunos témpanos de hielo, pero seguimos navegando sin novedad.

A la hora prevista, llegamos al sitio y fondeamos con un poco de cuidado, ya que la zona de fondeo, estaba rodeada parcialmente de hielos -más o menos grandes- que llegaban hasta la playa; a las 09.30 horas quedamos fondeados. Una vez que el personal estuvo preparado, se comenzó con el barqueo de éstos y de material a tierra y también se descargaron unos bidones de combustible para la Base y para el Destacamento del Ejército de Tierra, que le hacían falta.
De visita en las Bases Antárticas.

En el Puente de Mando, continuamos el Oficial de Guardia con el que monto yo la guardia, Abel -el Radio- y yo, "jugando" con el ordenador; bueno, más que jugando, estábamos intentando sacar un modelo de "diploma conmemorativo" para reseñar el Cruce del Círculo Polar, para cada miembro de la dotación. Lo logramos y después de quedar más o menos conformes con la idea que nos traíamos entre manos, lo guardamos para que cuando lleguemos a España, llevar el modelo a una imprenta para su confección; eso si, siempre y cuando el mando, no lo desestime. Por lo demás, el día ha transcurrido tranquilo, a bordo se ha continuado con el trabajo de barqueo; por la tarde llegaron al buque los militares que se encuentran en el Destacamento de tierra y se alegraron un montón de volver a ver las caras conocidas, después de estar seis días sin vernos y de estar realizando trabajos muy duros en la nieve y en la montaña, nos comentaron que es muy agradable volver a encontrar el calor humano que se respira en el Comedor de Marinería, la comodidad de estar bien sentados y en compañía de la dotación del buque, que siempre damos un trato excelente a toda persona que llega a "nuestro Reino".

De esta manera finalizo el día, metiéndome en cama, temprano y entrando de guardia a las 24.00 horas de un nuevo día que comienza.

Día 20 de diciembre de 1989.
""Fondeados frente a la BAE "Juan Carlos I". Durante el día de ayer se ha procedido al apoyo logístico de la BAE suministrando 4.000 litros de gasóleo antártico y 400 litros al Destacamento de la Agrupación. Se ha creado un depósito de 18.000 litros de gasolina en la BAE con el combustible recogido en la Base "Arturo Prat".
...Durante el día de ayer embarcó a bordo el Comandante Geodesta, don Rafael Estrada Nérida, con un equipo GPS (Global Positioning System) para participar en la línea Geodésica Livingston-Decepción-Palmer.
Se pretende, trasladarnos a la Base Antártica Estadounidense "Palmer", al Sur de la Isla de Anvers. Allí, quedarán dos científicos realizando ese punto GPS (Global Positioning System) interferométrico con Livingston y Decepción. Se saldrá a continuación a cruzar el Cículo Polar Antártico y progresar hacia el Sur hasta Bahía Margarita, donde se encuentra la Base Antártica Chilena "Carvajal". Todo lo anterior, dependiendo de la meteorología y situación de hielos.""
Con el escudo de la Base China "La Gran Muralla".

Al entrar de guardia, me dispuse como en todas las guardia a estar atento y vigilante, por lo de los hielos, y la verdad es que aunque no llega la noche por completo, el paisaje cambia de tonalidad y parece como más tétrico, más triste y solitario. La edificación de la BAE, se veía sin luz, lo mismo que el Destacamento, y las montañas con menos nieve que el último día que estuvimos aqui fondeados. Durante la noche, se nos acercaron bastantes hielos, pero no muy grandes, por lo que no había nada que temer, pero si tener el "ojo avizor", no fuero que sin darnos cuenta apareciera alguno de los gordos. La playa de la BAE, estaba completamente llena de hielos varados, empujados por la corriente, en espera de que con el paso de los días y la fuerza del agua, se fueran derritiendo poco a poco.

También tuvimos la visita de un par de focas que estuvieron merodeando alrededor de nuestro barco durante un rato bastante grande, hasta que, o se cansaron de observarnos sin saber que clase de animal éramos, o nos reconocían y nos daban poca importancia, y optaban por volver por donde mismo habían venido. Continuamos la guardia, en vigía permanente y ¡como no!, trabajando en el ordenador. Porque una cosa que el Oficial y yo hacemos a diario, es escribir la singladura para el Parte de Campaña (que es todo lo que se anota en el Cuaderno de Bitácora durante toda la Campaña y que posteriormente se remitirá a Cuartel General de la Armada, en Madrid), y para el resumen de la Hoja de Servicios de cada uno de los miembros del buque y de la Expedición, para que quede constancia de las navegaciones desde que salimos de España.

De esta manera, mantenemos al día todo lo referente a la navegación (particularmente y por lo que sé, es la más importante que ha hecho este buque desde que está prestando sus servicios como buque de la Armada), teniendo que anotar cualquier vicisitud que haya ocurrido a lo largo del día.
El lobo marino.

Por la mañana, levamos hacia las 11.40 horas para ir en demanda de la Isla Decepción, para ver como estaban los científicos y las instalaciones, y comprobar también que tal iba el programa establecido para este Destacamento; según salimos de la Bahía Sur, nos encontramos cerrados en niebla, por lo que navegamos en atenta vigilancia,  ya que con la niebla no se distinguen los icebergs y hay que estar muy atentos; al llegar a la boca de entrada de la Isla -Los Fuelles de Neptuno-, vimos que era imposible efectuar la entrada, ya que ésta es muy estrecha y con una sonda de 9 metros (la más baja), por lo que se decidió dar la vuelta y navegar por los alrededores para esperar a que el tiempo abriera un poco, como así ocurrió más tarde. Por lo tanto, entramos directos al punto que tenemos ya establecido para el fondeo, con una profundidad de 39 metros (sigo recordando aqui, que este punto de fondeo que tenemos escogido es la boca de otro cráter submarino que por el momento no da señales de vida, lo que nos da un poco de tranquilidad y al mismo tiempo, es el sitio más idóneo para fondear, por la profundidad y porque de los que hemos detectado con el sondador, es el sitio que dispone de una buena aguja de piedra, donde pueda trincarse bien el ancla).

Dentro de la Isla soplaba bastante viento y tardamos un poco más de lo normal en coger el punto exacto del fondeo, pero a las 16.45 horas lo logramos e hicimos fondo con 8 grilletes. Se arriaron las embarcaciones, para que el Jefe de la Expedición, y el Teniente Coronel, Jefe del Grupo del Ejército de Tierra, bajaran a ver las instalaciones y saber de los trabajos realizados.

También bajó a tierra nuestro Mayordomo, el Lubina, para tomar buena nota de los víveres que les iban hacer falta para la nueva fase de "soledad obligada", a la que iban a volver a estar sometidos durante un periodo de días. Porque en cuanto salgamos de aqui, vamos derechos a cruzar el Círculo Polar y después a Bahía Margarita y Base Palmer" (la Base Americana).
Por el Estrecho de Gerlache.
Por la tarde, hemos recibido una noticia agradable: nuestro compañero Antonio, fue operado ayer a las 20.30 horas de apendicitis y que la operación fue un éxito, su estado es satisfactorio, por lo que al momento de recibir la noticia, se encuentra perfectamente. Posiblemente haya la posibilidad -aunque todavía no es seguro- de que vuelva a embarcar sobre el día 27 ó 28 de este mismo mes. Seguramente lo recojamos en la Base "Teniente Marsh", donde llegará en avión procedente de Punta Arenas.

La verdad es que nuestra tristeza es que tenga que pasar los días de Nochebuena y Navidad, sin ningún allegado o conocido a su lado. Aunque sabiendo como es él, seguramente que donde esté, hará amigos enseguida y no se encontrará solo. Ya nos contará como le fué. Desde luego, la ausencia de nuestro compañero, ha pesado mucho en el ánimo de todos, desde el Jefe de Expedición, pasando por el Comandante del buque, y por supuesto, a todos sus compañeros. Aunque no lo haya hecho constar, desde que se fué, hemos preguntado siempre por si había alguna novedad respecto a él, y hemos sabido que ha sido tratado a cuerpo de rey. Y hoy por fin, nos han dado la alegría del resultado de su intervención quirúrgica.
Para una postal de Navidad.

A las 22.00 horas he vuelto a entrar de guardia y durante la misma, hemos recibido a las embarcaciones que estaban en tierra y al personal del Destacamento que querían subir a bordo para saludar a todo el mundo. Después de saludar por todos sitios, y entrar en calor, nos contaron sus impresiones: que han tenido vientos de 80 y 90 nudos, que han echado de menos la comida del maestro Lubina, que han pasado bastante frío... pero que física y psicológicamente están bien, y agradecen mucho volver a bordo del buque.

Acabo el día y la guardia a las 24.00 horas, esperando poder descansar bien, porque mañana es seguro que tendremos bastante ajetreo.

Día 21 de diciembre de 1989.
""Fondeados en Decepción, frente al Destacamento. Se pretende a lo largo del día efectuar, dependiendo de la meteorología, el barqueo a la playa del equipo científico que tiene que apoyar los trabajos a realizar en "Palmer", Livingston y al Sur del Círculo...
Al atardecer y, una vez finalizados los trabajos programados, en la medida que el tiempo lo permita, se saldrá hacia "Palmer" y Círculo Polar; la situación meteorológica aparece favorable y en la derrota se pretende seguir los Estrechos de Gerlache y Bismark, para entrar en Port Arthur (Base "Palmer") en la tarde-mañana.
...Hoy empieza el Verano Austral, Invierno Boreal, a las 19.00 hora local.""

""La Base Norteamericana "Palmer", fue una instalación inicialmente inglesa, que fue cedida a EE.UU. en el año geofísico internacional. Se trata de la Base más importante en la Antártida para estudios biológicos y su entorno se encuentra protegido. Al entrar en Port Arthur, dejaremos por babor, el caso del "Bahía Paraíso", hundido el año pasado en esta zona, al salir de "Palmer"... ""

Pues aqui estoy de nuevo, entrando de guardia a las 08.00 horas, y pronto ha empezado el ajetreo, porque en el Destacamento de tierra, se va a izar la Bandera Nacional y comerán allí pues una representación de la dotación y de la Expedición, lo que quiere decir que, a bordo vamos a quedar muy pocos. Bueno, por lo menos no habrá tanto jaleo, así que hemos pasado la mañana muy tranquilos, y con la consiguiente juerga, porque a nuestro Mayordomo Lubina, le ha venido publicado el destino, ya que el buque en el que está destinado -el yate "Azor"-, lo dan de baja en la Armada en el mes de mayo próximo, y entre otros destinos publicados, le ha venido el que él quería, pero fue el único que no le mencionamos, por lo que anduvo mosqueado todo el tiempo que quisimos, hasta que al final le dijimos que era una broma... que si podría pedir el destino que quería, y entonces le entró la alegría en el cuerpo, y se portó muy cariñoso con todos nosotros, porque al fin y al cabo era para estar contento. Uno siempre está contento si cuando pide un destino se lo conceden.
Costa del Continente Antártico.
Conseguimos que nos pusiera bien de comer, porque nos servía lo que le pedíamos. Y había que aprovechar el momento en que se le veía "flotando" pensando en su nuevo destino, para poder sacarle lo mejor de lo mejor, porque apenas se quejaba de nada y a todo decía que si.

Por la tarde empezaron a llegar las embarcaciones con personal del buque que tenía que entrar de guardia, sobre todo el personal de Máquinas, porque a las 21.00 horas salíamos de allí y además, se empezaba a levantar viento, o sea que que la cosa no estaba para bromas. Y así fue, a las 21.00 horas en punto, empezamos a levar, y salimos de Isla Decepción, por Los Fuelles de Neptuno -como única salida y entrada-, rumbo al Estrecho de Gerlache, en demanda de la Base "Palmer" y Bahía Margarita, que son los puntos definidos de nuestras próximas singladuras, y a continuación... ¡¡el cruce del Círculo Polar!!. ¡¡Que excitación hay en todo los que vamos a bordo del "Las Palmas", sabiendo que ya vamos a tomar el rumbo para el Círculo Polar!!. Durante la navegación, se reunió bastante gente en el Puente... las típicas visitas para ver como se navega desde allí arriba. Y el tema de conversación que hubo fue la comida en tierra y lo bien que habían montado "la casa roja" -ese era su color- del Destacamento.

Bueno, pues hablando del cruce del Círculo Polar, parece que quiere decir que vamos al Polo, pero en realidad a lo que vamos, es a cruzar el Meridiano 63, que es donde el sol no llega a ocultarse y lo ves en toda su inmensa bola de fuego, ahí es donde ya no hay atardecer, ni anochecer, ni nada de nada.... totalmente de día... ¡¡de día!!. La verdad es que parece no tener mucha importancia, pero si, si que la tiene, claro que si... puesto que seríamos los primeros en la Historia de la Armada que llegaríamos a esa Latitud  tan lejana (y pido perdón por ser tan reiterativo en este dato, pero para nosotros es muy importante). Seguramente no figuraremos en los libros de texto que trate la Historia, y seguramente que con el tiempo, a mucha gente se le olvidará este dato, pero nosotros podremos contar a nuestros hijos, nietos, y amigos que fuimos los primeros Marinos de la Armada Española, que a bordo de un pequeño buque llegaron tan lejos en el mundo haciendo una Campaña Científica.
Paisaje espectacular con la mar totalmente en calma.
Con ese pensamiento, ese clima de excitación y con un poco de tensión, arrumbamos al Estrecho de Gerlache, y mientras tanto, íbamos divisando unas maravillas de paisajes, todo nevado y lleno de glaciares por doquier; no te cansas de mirar a un lado y a otro, e incluso sacas fotos a diestra y siniestra porque merece la pena tener un recuerdo gráfico de lo que se está viendo y viviendo. Es muy probable que pocos de los que aqui estamos ahora, vuelvan a tener una oportunidad como ésta, de navegar en tan maravillosos paisajes. Paisajes que solo los podrías ver en los documentales que dan por televisión, por eso la mayoría de nosotros no pierde el tiempo, y continuamente están sacando fotografías, buscando algún punto determinado para conseguir la mejor foto, algo en concreto que llame la atención y merezca la pena guardarlo para luego, cuando la veas o enseñes a alguien, relatar los recuerdos de ese momento.

Y viendo estas maravillas de la naturaleza, salí de guardia para descansar, que a lo más seguro será un sueño bastante relajado teniendo en las retinas unas imágenes tan puras y reales, que va a ser difícil olvidarlas.

Día 22 de diciembre de 1989.
""... Nos encontramos navegando en el Estrecho de Gerlache, dirigiéndonos hacia la Base "Palmer". Las condiciones meteorológicas parecen favorables y la presión alta, por lo que si al llegar a "Palmer" la situación o expectativas no hubieran variado, se continuará a cruzar el Círculo Polar Antártico, progresando hacia el Sur hasta donde el hielo y la meteorología lo permitan... "".
Estrecho de Gerlache.

Seguimos navegando por el Estrecho de Gerlache, y a pleno sol. Nadie de los que vamos a bordo, diría que son las 04.00 horas de la mañana, porque es increíble lo que estamos viviendo. Parece un día primaveral y sin embargo es la madrugada de un nuevo día, pero aqui parece que eso no tiene sentido al ver el sol brillando en lo alto de un cielo totalmente azulado y sin nubes en derredor...

Es como si fuera un día de sol al mediodía y en cualquier lugar del mundo, pero solo que aqui, son las 04.00 horas de la mañana y parece algo increible. Montañas nevadas de una altura impresionante, a un lado y a otro del Estrecho, nos cruzamos con varias ballenas "Yubarta", que se entretenían jugando e incluso hubo una, a la que tuvimos que sortear para no "atropellarla", porque el animalico debía ir durmiendo y flotaba sobre el agua. Dicho y leído literalmente, flotando en el agua; es decir, estaba como un trozo de hielo o de corcho, y claro, al parecer no se enteraba de que por allí estábamos nosotros y que le podíamos causar daño sin querer. Pero como nosotros no somos mala gente y nos creemos lo suficientemente civilizados... la esquivamos, varíamos el rumbo para no "atropellarla" y pensando también que a nosotros nos podía causar también algún tipo de daño material en el casco del buque. Una vez que la esquivamos, se apercibió de nuestra presencia, y se sumergió inmediatamente perdiéndose en las profundidades marinas. Posiblemente fuera a decirle a Neptuno que en la superficie había un barquito pequeño de color naranja que navegaba muy tranquilo y que no eran cazadores de ballenas, porque a ella la habían respetado.

Más tarde, a eso de las 05.30 horas de la mañana, divisamos un barco que iba pegado a la costa y se le veía como si fuera de juguete, lo observamos a través de los prismáticos, y veíamos un barco que desplaza aproximadamente unas 2.000 toneladas o algo más, este barco era el "Polar Duke", y es un conocido de personas que en él estuvieron por aqui, la pasada Campaña. Se enlazó con ellos a través del Radioteléfono y se entabló una conversación -en inglés, claro- para darnos a conocer y preguntarles hacia donde se dirigían y que era lo que hacían; la respuesta fue que se dirigían al Norte haciendo trabajos de Biología y Geodesia, y nos hicieron la misma pregunta a nosotros. Contestados fueron, diciéndoles que ibamos rumbo a Bahía Margarita, pero sin comentarles que realmente la intención era ir a cruzar el Círculo Polar, ya que hubiéramos quedado ante ellos como auténticos "catetos", ya que ellos lo pasan a diario y no les resulta nada novedoso, ni mucho menos.
Con mi compañero, J.R. Bravo.

Después de intercambiar saludos, continuamos nuestra ruta, y lo que se observaba era totalmente impresionante: ver el fondo del Estrecho, del que nos parecía estar a una distancia mínima, cuando en realidad se encontraba a 60 kilómetros de distancia, y era un paisaje totalmente deslumbrador, por la luz del sol que reflectaba sobre el blanco de la nieve y los hielos. Según nos comentaron los científicos, esto se debe a un fenómeno atmosférico que se conoce como "la no apreciación de la distancia", gracias a la pureza que hay en la atmósfera por estos sitios.

Es decir, este fenómeno hacía que mirando a un punto determinado calcularas la distancia que pudiera haber, y a continuación mirando el mismo punto a través del radar, te dabas cuenta cuán equivocado podías estar en el cálculo. Algo extraordinario. Mirábamos hacia la costa del Estrecho y se calculaba, aproximadamente, en un 1 kilómetro de distancia, cuando en realidad estaba a unos 8 kilómetros. Se había visto un desprendimiento de hielo de la costa, hace aproximadamente unas dos horas, y todavía estábamos a la altura de donde se había producido el desprendimiento..., al final del estrecho se divisaba la cima del Monte Nemo -se estaba viendo desde las 02.00 horas de la mañana- y parecía, daba la sensación de que no nos habíamos movido del lugar, porque no veíamos que nos acercáramos a ese lugar... ¡¡algo increíble esta pureza en el aire!!. No te deja calcular a simple vista la distancia que más o menos tienes en tu vida cotidiana. Algo impresionante, de verdad, porque en la realidad cotidiana, ¿que distancia puedes alcanzar con la vista...?

A las 08.00 horas salí de guardia, y me fuí a dormir, porque la verdad es que estaba bastante cansado, así por lo menos lo haré hasta las 14.00 horas, en que vuelvo a entrar de guardia... si es que no me levantan antes de tiempo.

Cuando volvía a entrar de guardia, ya estábamos navegando fuera del Estrecho de Gerlache, que no resulta tan estrecho (el ancho es de 16 kilómetros, 2 kilómetros más que el Estrecho de Gibraltar), y si muy largo. Continuamos la ruta, y a las 17.05 horas se batió el record de este buque y de la Armada Española, al rebasar el Paralelo 65ºS y 65º 13'W. Navegamos con una mar muy llana y sin apenas viento por lo que se hace muy tranquila, pero demasiada tranquilidad era ésta, cosa a la que no estábamos acostumbrados, navegando como hemos estado navegando con mala mar, vientos muy fuertes y más temporales. Esto no nos cuadraba porque lo veíamos un poco anormal.

Y como era mucho decir, tuvo que surgir algo. A las 23.30 horas, ¡¡se paró el motor de Babor!! y por más que se intentó, no lograron arrancarlo de nuevo, por lo que nos vimos obligados a dar la vuelta para buscar un sitio donde poder intentar reparar la máquina, ya que con un solo motor íbamos arriesgando demasiado, y claro, de esto poca gente se enteró, porque la mayoría iba durmiendo. Solo nos percatamos de ello, por la mañana, cuando nos levantamos para hacer la jornada del día, y en las caras de todos nosotros se notaba la desilusión y la rabia que causó esta avería, que nos iba a dejar sin poder cruzar el Círculo Polar, ¡que mala pata, por las barbas de Neptuno!.

Hoy también ha sido el día del sorteo de la Lotería Nacional, la de Navidad, y de momento no nos hemos enterado en donde han caído los premios y si alguno de nosotros -por una casualidad rara de la vida- ha resultado agraciado. Esperemos que alguno haya tenido suerte y le haya tocado algún "pellizco" de la Lotería.

La boca de salida de Isla Decepción... ¿¿al atardecer??




DIARIO DEL VIAJE A LA ANTÁRTIDA ( X V I I I ).

Iceberg de más de 4000 mts de longitud y 100 mts de altitud.

Día 17 de diciembre de 1989.
De nuevo estamos cumpliendo con el deber diario de la guardia, aunque con un poco de sueño, parte de la guardia ha transcurrido vigilando y al mismo tiempo, aprendiendo nuevas cosas con el ordenador. A las 03.30 horas de la madrugada, hemos tenido un espectáculo -gratuíto, como ya va siendo norma en estos mares-, o casi mejor se puede decir, una actuación digna del mejor acuarium del mundo: cinco pingüinos, intentando subirse a un témpano de hielo que era bastante pequeño; todo esto a una distancia de unos 10 metros del barco.

Era, o ha sido, una de las mejores cosas, más bonitas y divertidas que he visto hasta ahora, y por supuesto de los más simpático. Los cinco se peleaban por subirse al témpano, y se daban unos barrigazos tremendos, porque no llegaban a conseguirlo; uno trás otro lo intentaban sin cesar y sin lograr su objetivo, que era subirse a lo más alto del témpano y proclamarse "Rey de la Cima".

Cuando por fin uno lograba subirse, no dejaba que ninguno de los otros hiciera lo mismo; pero siempre había alguno que también lo conseguía, y entonces se echaban mutuamente para quedar como único dueño del lugar. Y si el que estaba arriba, no veía "ataque" por parte de los demás, entonces se tiraba al agua, como si se sintiera aburrido... y de nuevo volvían a empezar con el mismo juego.

Pingüinos tomando el sol.
La verdad es, que contado así, de esta manera, no parece nada divertido, pero como decimos a bordo... "hay que verlo para vivirlo y disfrutarlo en toda su dimensión". Y la verdad, ver un espectáculo de este tipo... gratuito y sin nadie que moleste, es una nueva emoción que añadir a las que ya llevamos.

El día siguió su curso y las guardias también. Después de descansar, volví a entrar de guardia a las 11.00 horas, hasta el mediodía en que bajé al Comedor, para reponer fuerzas, con unos buenos entremeses de almendras, cacahuetes, jamón, queso, etc., seguido de unos muy buenos macarrones, solomillo con patatas fritas, y de postre... ¡flan!, y claro está, todo esto regado con un buen vino Peñascal.

Se recibió a una comisión de la Base "Arturo Prat", para que conocieran nuestro barco y comieran a bordo, acto que se correspondió, siendo invitados a comer en la Base, el Jefe de la Agrupación, el Comandante del buque y varios Oficiales. Tanto unos como otros, quedaron contentos y satisfechos de las buenas acogidas que hubo por ambas partes.

Por la tarde, me eché un buen descanso, es decir... "la siesta". Aprovechando que mucha gente de la dotación y expedición habían bajado a tierra a conocer las instalaciones de la Base. A las 20.00 horas volví a entrar de guardia, hasta la medianoche, en que acabé el día, así que mañana Dios y la Virgen del Camen, dirán que nos deparan estos lugares.

Navegando entre icebergs.
Día 18 de diciembre de 1989.
"" ... Nos encontramos navegando hacia la Base Antártica Chilena "Teniente Marsh", al objeto de atender un diagnóstico médico con los medios de esta Base. Cualquier acción posterior, está subordinada al resultado de este diagnóstico. ... En los Destacamentos de tierra de la Agrupación, los trabajos continúan según la previsión. En Livingston, se continua el levantamiento topográfico y registros geodésicos. En Decepción, los sismógrafos desplegados registran normalmente y el observatorio magnhético funciona con normalidad..."".

""La Base Antártica Chilena "Teniente Marsh", es una de las mayores Bases Antárticas disponiendo de una estación meteorológica (FREI), Capitanía de Puerto y un aeropuerto donde pueden aterrizar aviones tipo "Hércules" en vuelo directo desde Punta Arenas (2 horas de vuelo). Dispone de equipo médico e instalaciones familiares en la "Villa de las Estrellas", donde residen con sus familias, 9 Jefes, Oficiales y Suboficiales destinados en la Base por periodos de 2 años. El resto permanece destinado un año. Junto a la Base "Teniente Marsh", se encuentran concentradas, sin solución de continuidad, la Base Rusa "Bellinghousen" y las Bases de Alemania del Este. En una caleta próxima (aproximadamente a 1 kilómetro de distancia), se encuentra la la Base de la República Popular de China "La Gran Muralla", y en dirección opuesta, la Base de Uruguay "General Artigas", a continuación se encuentra la Base de Corea del Sur, una de las mayores Bases Antárticas... Este conjunto de Bases Antárticas citadas, agrupa la mayor concentración de Bases de la Antártida."" 

Hoy es mi trigésimo....? cumpleaños.

¡¡ Menuda sorpresa !!
 Bueno, he salido de guardia a las 24.00 horas y según lo hice, empezaron las felicitaciones, así que me bajé al Comedor, y allí estuvimos tomando unas copas en un muy buen ambiente de camaradería, hasta bien entrada la madrugada. Luego hablé con el Lubina (que como se sabe, es nuestro Mayordomo), para ver si me podía hacer una tarta para después de la comida, para obsequiar a los compañeros y demás personal del buque. La respuesta fue tajante y categórica: ¡¡¡ NOOOOOOOO !!!.
 
Desde luego que cuando este hombre se enfada con alguien, no consigues nada de nada. Y es que llevábamos unos días algo mosqueados pero por temas sin importancia, y creo que los dos lo sentíamos, pero cuando está enfadado no se le puede pedir nada de nada, porque encuentras con un muro de cemento armado. Asi que la consigna es, llevarse bien siempre con el Mayordomo, su pinche y el despensero, y conseguirás lo que quieras (en cuanto al aspecto alimenticio, se entiende ¿no?).

Por supuesto que me enfadé mucho más de lo que ya estaba, pero como lo puedo hacer nada... no se le puede obligar a que haga algo que no entra dentro de su trabajo ni obligación. Si dice que no... es, que no. Pero siempre te queda el mal sabor de boca por tal negativa, más aún si lo que pides es para celebrar tu cumpleaños con el resto de la gente que hay a bordo y que esperan alguna sopresa por tu parte, para invitarles por tu cumpleaños, ya que no lo puedes disfrutas ni fuera del barco, ni con tu familia.

En fin... la última hora la pasamos contando chistes, en una buena reunión y a eso de las 04.00 de la mañana tocamos retirada para descansar un poco antres de que tocara entrar de guardia.

A las 08.00 horas de la mañana, cuando fui a desayunar, me encontré con una grata sorpresa: en el Comedor habían hecho con letras de papel recortado y en grande, la leyenda "DIA 18 D. FELIZ CUMPLEAÑOS" y dentro de cada letra, el nombre de cada uno de mis compañeros y el de los Marineros.

Mi tarta de almíbar.
Me sentí contento, porque me di cuenta de que no se habían olvidado de mi cumple. Desayuné y me fui a entrar de guardia; seguimos fondeados frente a la Base "Teniente Marsh", donde al mediodía tuvimos que desembarcar a nuestro compañero "El Electrónico", Antonio, por un principio de apendicitis; personalmente, puedo decir que me hizo pasar una noche tremenda escuchando sus quejidos (yo duermo en la litera de arriba), y diciéndole que iba a llamar al Médico para que lo viera, a lo que se negaba, porque si lo desembarcaban se quedaría fuera de la Campaña y no quería. Solo atinaba a decir, que intentaría aguantar y guscar una postura cómoda para sentir menos el dolor; yo me sentía impotente por no poder hacer nada para ayudarle, solo estar pendiente de él, por si las moscas, por lo que poco sueño pude conciliar. El caso es que tuvo que desembarcar a tierra por recomendación médica para evacuarlo cuanto antes. Ya le esperaba un avión de las Fuerzas Aéreas Chilenas, que lo llevaría en un par de horas a Punta Arenas, para quedar ingresado de urgencia en el Hospital Militar.

Este hecho, hizo que nos bajara la moral y el ánimo a todos, por lo que el ambiente se enfrió bastante. Porque quedarse con un compañero menos a estas alturas de la Campaña, no es bueno para el buen ambiente que reina entre todos nosotros. Además pensábamos que las fiestas navideñas, las tgendría que pasar solo, sin nadie conocido a su lado, y todos extraños para él, aunque seguramente le atendería lo mejor posible hasta su total restablecimiento. Nos hacía sentir tristes y además le dábamos muchas vueltas. Nos dolió a todos, pero nada pudimos hacer por evitarlo, pero a pesar de todo, era lo mejor que se hacía por su salud y así, evitar males mayores. Una vez que los médicos lo vieron por la mañana, se decidió rapidamente su evacuación aprovechando la situación del aeropuerto.  

Después de la comida, bajo una representación de la Agrupación a tierra, para saludar al Jefe de la Base, y aqui nos dispusimos a tomar una copas. Los compañeros empezaron a reclamarme la tarta de cumpleaños, que la sacara de donde la tenía escondida... como es normal, pero tuve que decirles -muy a pesar mío y con algo de vergüenza- que no habia sido posible mi petición al Mayordomo y que por lo tanto no habría tarta, y por los alrededores no había pastelería de guardia; pero mira tú, por donde, el Lubina tenía que bajar a tierra y entonces le dijeron que ya podía sacar la sorpresa. ¡¡NI MAS NI MENOS QUE UNA ENORME TARTA, SEGUIDA DE OTRAS TRES MÁS PEQUEÑAS...!! Todas ellas hechas con fruta en almíbar. ¡¡Vaya sorpresón!!.

Detalle de las mismas: la tarta grande era de piña con melocotón en almíbar, y llevaba dibujada mi cara fumando en pipa, hecha a base de chocolate en polvo, caramelo y coco gratinado; arriba los años: 34. Las otras tres eran de melocotón, piña y pera, todo en almíbar, y desde luego estaban buenísimas, porque no quedó ni una migaja.

Esperando para comerla.
Esta sorpresa si que no me la esperaba, puesto que estaba convencido de que el Lubino no me las iba a hacer. Y tenía un rebote interior contra él... que si hubiera podido me lo hubiera comido al horno, aunque hubiera cogido una indigestión de las gigantges, pero bueno, se quedó solamente en una calentura, e intenté tranquilizarme para que se me pasara un poco el cabreo que tenía en lo alto. Y lo más curioso de la sorpresa es, que de la elaboración de las tartas (hechas en el máximo secreto y en horas de la madrugada, para que yo no supiese nada), lo sabía todo el mundo en el barco, menos yo. Supiero ser tan ladinos a la hora comentarme sobre la celebración de mi cumpleaños, y yo tenía que buscar excusas tontas, porque sabía que no habría gtarta, ¡¡iluso de mí!!, ¡era el único en todo el barco, que no se daba cuenta de lo que tramaban y de como me tomaban el pelo!, porque además el día anterior y el de hoy después de la comida, intentaron provocaciones, para que discutiera con el Lubina... que sucedió. Sentía que por su culpa iba a quedar en ridículo ante 60 personas y no me hacía ninguna gracia. En absoluto. Es de esos momentos, en los que dices... "tierra, trágame", en este caso... "que salga a cubierta, y me lleve el agua".

Pues nada, me hicieron la típica foto con la tarta para que se pueda comparar el parecido y a continuación se empezó con la repartición de la misma. En esto me tuvo que ayudar el Ayudante de cocina, Leonardo -más conocido entre todos como "Nardo"-. Habíamos congregados en el Comedor, a todo el personal de la dotación y expedición, exceptuando al personal de la guardia de Puente y Máquinas, a quien se les guardó sus correspondienetes raciones para cuando vinieran a cenar.

Y como no teníamos velas, pues pusimos palillos, asi que hubo que soplar rápido para que no llegara la llama a la tarta. Comimos la tarta, y a la hora del brindis, el primero fue por nuestro amigo y compañero, Antonio, deseando su pronta recuperación y más que eso, que todo se quedara en el susto. El siguiente brindis, fue a mi salud, deseándome muchas felicidades y que cumpliera muchos más, lo de siempre. Por destacar la presencia de alguien, no voy a destacar a nadie, pero allí estaba todo el mundo, desde el Comandante del buque, hasta el último Marinero, y me sentí muy feliz de que así fuera, ya que este hecho mitigaba el no poder celebrar este día junto a los míos.

Tomando el fresco en el alerón.
¿Regalos...?, bueno, solo tuve uno, pero muy significativo y especial: una cinta de video en la que cada uno de mis compañeros hacía votos por mi felicidad y me deseaban feliz cumpleaños y que cumpliera muchos más, cada uno a su manera. Al final, todos juntos, me cantan el "Cumpleaños Feliz" y las típicas canciones de estas celebraciones; la verdad es que mientras la veía, se me saltaron las lágrimas y es que yo muy, pero que muy sentimental y blandorro, y este super detalle, me llegó al fondo de mi corazón, por lo que no pude retener las lágrimas y se me escaban mientras veía la cinta. Veía en ella que no había nada de falso en todo lo que me decían cada uno de ellos.

A las 16.00 horas, volví al Puente para llamar por teléfono a mis hijos y a mis padres (de quienes había recibido al mediodía un telegrama, deseándome lo mismo que todos mis compañeros, firmado por mis padres y mis hermanos). Bueno, era más de lo que esperaba, todo fue muy emotivo y encima poder hablar con ellos... en este día tan señalado para mi -porque yo asi lo veo-, después de esto volví a entrar de guardia, esperando el regreso del personal que todavía quedaba en tierra, para ver si levantamos el fondeo o permanecíamos allí toda la noche. A las 20.00 horas, cuando salí de guardia, todavía no habían regresado, por lo que yo me retiré a descansar, ya que la próxima guardia me toca al alba, y a esa..., a nadie le gusta.

Pero lo que pasa siempre o casi siempre, es que después de cenar siempre charlas algo, y entre copa y copa, todavía me quedé un par de horas levantado, después si, me fui a la cama, y de esta manera finalizó el día de mi cumpleaños, mi primer cumpleaños en la Antártida, a más de 13.000 kilómetros de mi casa... ¡¡Madre mía!!.

Con la cámara para grabar los icebergs.









lunes, 28 de marzo de 2011

DIARIO DEL VIAJE A LA ANTÁRTIDA ( X V I I ).

Como si fuera un dique flotante, igual.


Día 13 de diciembre de 1989.
""...Como resultado de las calibraciones del equipo oceanográfico efectuadas ayer y, dadas las predicciones meteorológicas favorables, se pretende efectuar el levantamiento oceanográfico ("sparker", magnetómetro) de la Zona Norte (Drake) de las Shetland, cubriendo una derrota que saliendo por el Boyd, cruce la zona de subducción al Norte de Livingston y regreso dejando por Br. las Islas Smith y Nevada, con la finalidad de cortar la falla de Hero...""

Hoy es el día de Santa Lucía.

Hemos estado navegando todo el día, porque ya se ha empezado con los programas científicos en cuanto a oceanografía e hidrografía se refiere; se ha lanzado por la borda el "sparker" y un hidrófono para hacer sondas en tránsito avisando al Puente cada 100 metros. La velocidad que llevamos es mínima, solo vamos con máquina avante para que los aparatos puedan funcionar a la perfección dentro de lo que cabe.

La navegación que estamos haciendo es alrededor de las Islas Shetland para hacer mediciones varias. Realmente hoy no ha sido muy pródigo en acontecimientos, solo se puede comentar que ha habido una nevada muy intensa, por lo que se puede decir que ha sido el único hecho relevante, importante y vistoso del día, porque no todos los días ver nevar con tanta intensidad.
Iceberg gigante y una ballena sumergiéndose.

Por otra parte... seguimos contando los días que nos quedan, e incluso los que faltan para las Navidades. De momento, parece haber buen ambiente preparatorio para los días de fiesta que se avecinan; y hay quien ya está pensando también, en algunos juegos para cuando crucemos el Círculo Polar Antártico, que será como el Cruce del Ecuador -donde no pudimos celebrar nada, por culpa del mal tiempo y del temporal-, pero mucho más importante y significativo por la sencilla razón, de que seremos -de eso no nos cabe la menor duda- los primeros españoles y el primer buque de la Armada Española que llegue tan lejos en el mundo, y bueno..., esto no sucede a diario en nuestro País.

Día 14 de diciembre de 1989.
""...Nos encontramos navegando al Norte de Livingston efectuando perfiles sísmicos y magnéticos en la zona de subducción de las Shetland. Estos estudios tienen interés científico en el sentido de que su conocimiento aporta información sobre la separación de las Shetland del Sur de la Península Antártica y, por tanto, sobre las estructuras geofísicas de la zona, misión importante en el programa de nuestra Campaña.
Se pretende continuar hasta sobrepasar la zona al Norte de la Península Shiref, lugar donde varó en el siglo XIX el navío de la Armada Española "San Telmo" en navegación  de Cádiz a Valparaiso (Chile), perdiéndose entre 500 y 800 hombres de nuestra Armada en lo que ha constituido la mayor catástrofe de la historia Antártica. Esta zona, igualmente, parece ser la que se describe como el primer avistamiento antártico, hecho en 1603 por el Almirante español Gabriel de Castilla...""

Hoy seguimos navegando y haciendo la misma programación que nos mantiene ocupados estos días. Hay en el ambiente la esperanza de que cojamos el rumbo hacia el Círculo Polar, y de esta manera, ser los primeros españoles en llegar a tal latitud, junto con el buque, que también sería el primero, como ya he comentado anteriormente.

Desde luego, sería un hecho y un hito histórico para la Historia de España, aunque realmente no sé todavía que importancia se le daría, pero lo que si es seguro es que a nosotros nos quedaría grabado de por vida: el ser los primeros españoles que consiguen tal hazaña, ¡porque esto es una hazaña de verdad!; de todas maneras, todavía es pronto para hablar de esto..., ya se verá según vayan pasando los días.
Pingüinos encima de un iceberg.
Por la tarde hubo reunión de Jefes en el Puente de Mando, y no por nada especial, sino porque coincidieron todos a la hora de la "visita"; yo, a lo mío, que es el timón, pero desde luego se escuchaban cosas curiosas -algunas no son "contables" aqui-, y que hacían reir, pero porque ya lo contaban en plan anecdótico, como por ejemplo, el estar mirando dos cartas náuticas diferentes (una era inglesa y la otra argentina) y darse cuenta de que en una había una isla que en la otra no figuraba. Asi que el comentario fue. "Vamos a situarnos y a guiarnos por ésta que tiene una isla más que ésta otra, no vaya a ser que nos demos de frente con ella, si nos fiamos de la que tiene una isla menos".

A las 19.45 horas, se recogió todo el material científico que iba a remolque, para las distintas pruebas, y se aumentaron las revoluciones del motor para quemar aceite y por lo menos, quitarnos de encima la monotonía de ir en "embrague avante" con una velocidad de 4 nudos.

Ahora por lo menos, íbamos con la mar de proa, pero con una marejada que se llevaba muy bien, a las 24.00 horas salí de guardia, y tal como salí, me fui a dormir. Estaba muy cansado y es que, aunque no lo parezca, ir de guardia en el timón cuando vas a la mínima velocidad y tener que ir muy pendiente de los rumbos y los cambios continuos de éstos, pues si que te agota bastante, aunque no lo parezca o parezca que vas en una guardia cómoda, no es así. Asi que, esto se queda aqui, hasta mañana que empecemos de nuevo. Tengo toda la noche para descansar a gusto, si seguimos con esta mar que hay ahora, si no...
Con forma de puente....

Día 15 de diciembre de 1989.
""...Nos encontramos navegando entre las Islas Nevada y Smith. Durante los días 13 y 14 de diciembre de 1989, se han efectuado perfiles oceanográficos al Norte de las Shetland para el estudio, como se ha indicado en la parte informativa de otras Ordenes de Actividades, de los procesos de formación de las Shetland del Sur... Los Destacamentos en tierra, continúan sus trabajos programados, y la meteorología ha mejorado bastante... Se pretende fondear en la Base Antártica Chilena "Arturo Prat" en la mañana del día 16. Se embarcará el combustible que, con destino a la Agrupación trajo el "Yelcho"... ""

""La Base Antártica Chilena "Arturo Prat", pertenece a la Armada de Chile, fue una de las primeras Bases Antárticas establecidas para trabajo permanente (1947) y sus instalaciones constituyen un modelo Antártico con capacidad para 60 hombres durante el Verano Austral (mantenimiento y científicos) y 10 durante el invierno. Los relevos se producen una vez al año (mes de noviembre) y el mando lo ostenta un Capitán de Corbeta o de Fragata de la Armada Chilena. Sus instalaciones abarcan responsabilidades en Comunicaciones, Seguridad en la Navegación y Meteorología"".

Hoy he entrado de guardia por la mañana temprano, lo que quiere decir que son las 08.00 horas. Bueno, pues he empezado con la novedad de tener viento suave, la mar muy calma y con las guardias de sondadores en el laboratorio, siguiendo con la programación que hay sobre estos temas; es decir, haciendo oceanografía (hoy daremos el magnetómetro y el "sparker" y se efectuará el registro del perfil hacia las Islas de Astrolabio y Greenwich), hidrografía (se harán sondas de tránsito y situaciones del GPS cuando haya 4 satélites y Tránsit en otras circunstancias), geofísica (registro en los Destacamentos de tierra), topografía (abanderamiento de cuatro puntos en despliegue hacia Bahía Falsa), geodesia y el resto de los grupos harán trabajos de gabinete.

Navegamos durante todo el día a lo largo del Archipiélago de las Shetland. En el Comedor reina buen ambiente, tanto entre la Marinería, Cabos, Suboficiales como Oficiales, porque allí, bajes a la hora que bajes, siempre encuentras buen clima, es el sitio por excelencia, donde nos reunimos todos (no importan las categorías ni los "galones"), punto de reunión para comer, charlar, jugar, cantar, informar... a pesar de cada categoría dispone de su propia Cámara, pero como además es lugar de paso, de tránsito, tanto si vas para proa, como si vas para popa, como si vas a la cocina, como si vas máquinas... todos paran allí con o sin motivo. Y eso -sigo insistiendo en ello- es bueno, se nota que no aparece la "mamparitis", ("mal" que suele aparecer cuando llevas mucho tiempo navegando sin tocar puerto y las neuronas se van dislocando dentro de tu "coco") aunque estamos en las puertas de las Navidades y no reina todavía el ambiente navideño.
De éste... no se conoce su forma.

("Mamparitis" viene de mamparo. Mamparo en el argot marinero es la pared que separa un compartimento de otro, y en un barco hay muchos compartimentos, de ahí que cuando llevas un tiempo a bordo de un buque sin tocar puerto y caes en depresión, te quedas sin ánimos para nada, no te apetece hablar con nadie, quieres estar solo, buscas que nadie te hable, tratas de hacer cosas sin decir nada a nadie... se suele decir que tienes "mamparitis").

Me refiero con esto, a que aún no hay puestos ningún tipo de adorno navideño, típico de las fiestas, como suelen ser la guirnaldas, el arbolito de navidad, las bolitas brillantes y todas esas cosas que se ponen en estas fechas tan señaladas y entrañables, que a nosotros nos ha tocado pasar tan lejos de nuestros hogares y nuestras familias.
 
Por la tarde, han habido las ya habituales llamadas telefónicas, y como siempre, los clásicos "reservas" por si sobraba algo de tiempo, poder hablar un poquito, bueno, lo estipulado: tres minutos. Siempre y cuando haya alguien que no quiera llamar o que haya sobrado -como ya he dicho- algo de tiempo en la conexión.

Entre ellos, estaba yo, por supuesto, porque quería hablar con mis hijos, y solo pude hacerlo con las dos niñas mayores, ya que el chiquillo había salido de compras con su madre. Muy contentas las dos de oir la voz de papá, tanto como yo de oirlas de nuevo a ellas, y deseándonos mutuamente unas muy Felices Navidades, aunque no será lo mismo estando separados y a tanta distancia, pero en fin... de todos modos, espero volver a tener comunicación con ellos más adelante.

Coninuamos la navegación entre las Islas Snow y Nevada, y había momentos en que la visibilidad era tan buena, que se veía la costa helada, o mejor se puede decir, la costa de hielo de la Península Antártica, porque hay que fijarse mucho en la costa, para adivinar algo de tierra o roca. Aparte de que, como ya he comentado anteriormente, cada vez que nos acercamos a la Península, existe ese gran deseo por parte de todos, para seguir hasta el Círculo Polar y cruzar esta línea imaginaria, que ningún otro español ha cruzado todavía.
Ballenas resoplando.

Hoy ha habido otro "ataque" al Jefe de la Expedición para ver si se decidía, porque desde luego, era el día propicio para arrumbar hacia allá abajo, pero... el ataque ha sido infructuoso, ya que se ha negado en redondo. Él tiene en su mente, los programas científicos que se han de hacer y los márgenes de tiempo que hay contando con los constantes cambios meteorológicos, asi que... En fin, ya veremos que sucede según vayan pasando los días, porque no vamos a cesar en nuestro empeño de conseguirlo (siempre en el mejor de los sentidos, nunca intentando cometer ninguna tontería), es lo que queremos y deseamos todos, incluídos los miembros de la Expedición que vienen a bordo y que están también algo excitados con esa idea.

Mañana... Dios dirá, la mar preverá y nosotros haremos lo que esté en nuestras manos, para que todo siga como hasta ahora y no falle nada; además, llevamos con nosotros a nuestra Patrona, la Virgen del Carmen, que seguro que va velando por nosotros las 24 horas del día desde su pedestal en el Puente de Mando.

Día 16 de diciembre de 1989. 
""...Entre los objetivos que han sido asignados a esta Agrupación Antártica, figura un hecho que, en el futuro será considerado histórico en nuestra Armada, que es el cruce del Círculo Polar Antártico y exploración hacia Bahía Margarita, del B/O "Las Palmas". ... Dado el carácter de la Campaña, dirigida a consolidar la presencia científica de España en la Antártida, se pretende que además del hecho histórico sus motivaciones tengan una razón y signifiquen una aportación a la Ciencia y Seguridad en la Navegación Antártica, por lo que su desarrollo debe contemplar el momento de realización adecuado, compatible con la situación meteorológica y mapa de hielos, así como una planificación de los trabajaos científicos a realizar... El momento parece favorable con posibilidad de penetración a la Base Antártica Estadounidense "Palmer", a través del Estrecho de Gerlache, al Círculo Polar y a Bahía "Margarita"...

Son las 04.00 horas de la mañana y acabo de hacer el relevo de la guardia, después de comunicarnos los datos oportunos para seguir navegando como hasta ahora. Por lo pronto, se hace comprobación de todos los sistemas del Puente, y salgo un rato al alerón para despejarme del todo, con esta brisa fresca que hace a esta hora.

Encontramos ante nosotros un panorama fascinante. Todo el mar que podemos abarcar con la visa, lleno de icebergs, pero unos icebergs enormes, unas moles como solo en algunas películas se pueden ver. Contado asi, parece una cosa del otro mundo, pero como es la primera vez que vemos algo tan espectacular y tan fascinante, pues hay que expresarlo de la única manera que se sabe. Hemos tenido que ir gobernando a la voz (esto es: llevar el timón en manual para ir "conduciendo el barco", y al rumbo que nos va ordenando el Oficial de Guardia), porque había que ir sorteando a estas moles, ¡las teníamos por todos lados!, asi que teníamos que ir haciendo zig zags para ir esquivándolos.
Colorido en los icebergs.

Este panorama es fascinante, y no dejamos de admirarlo, porque cada auno que vemos, tiene un tamaño distinto, tiene una forma distinta, y colores distintos... ¡y todo es tan distinto aqui...! 

Así continuamos navegando, cuando nos visitó el Dr. Asís, Médico de la Expedición, y que ya es un "Antártico Puro" (también estuvo en la primera Campaña del buque) y nos estuvo hablando sobre los distintos tipos de ballenas que nos podríamos encontrar, si es que todavía no habíamos avistado alguna.

En efecto, no vimos ninguna, pero si pingüinos, ¡a manadas y por delante del barco!. Y aves, muchas aves. Aves... siempre, desde que estamos en estos mares; las aves siempre vuelan por delante de la proa, como queriendo jugar con el barco, haciendo una especie de ballet aéreo, algo espectacular, por lo que bonito que resulta... lo mismo van raseando por el mar y saltando justo en la cresta de la ola que llega, que elevan su vuelo hacia el cielo y hacen las más variadas piruetas, y en cualquier momento crees que se van a dar el mayor golpe de su vida. Pero solo ellas, saben ser tan ágiles como el viento, y aprovechar las corrientes de aire sobre el mar.

Todo esto es lo que vamos osbservando desde que entramos de guardia, y a eso de las 06.30 horas, vimos, o mejor dicho, divisamos un grupo de 8 ó 10 ballenas, que según el Dr. Asís, podrían ser muy bien del tipo "piloto" o "rorcuales", por la forma del lomo y la aleta dorsal.

El caso es que no se acercaron al entorno nuestro, seguramente porque llevamos en el agua el "sparker" y el magnetómetro, que al soltar unos chispazos, lógicamente asuste a los cetáceos y los ahuyenta. Más tarde, sobre las 08.30 horas, más o menos, vimos otro grupo de orcas, y estas si nos dieron espectáculo, porque aparte de soltar esos chorros de agua hacia el cielo, saltaban fuera del agua y se dejaban caer con todo su enorme peso, levantando una columna de agua enorme, y claro, todo el personal estaba en cubierta viendo tan bello panorama, como si estuvieran disfrutando en un gigangesco acuario; todo esto, encontrándonos rodeados de icebergs enormes, ballenas por un lado, orcas por otro, pingüinos abriéndonos la proa, subidos en los témpanos de hielo... ¡¡una auténtica maravilla es lo que estamos viviendo!!.

La verdad es que hoy, empezó a amenizarse un poco la navegación y a la vista está, todos estábamos en cubierta tomando buena nota de ello: unos con las cámaras fotográficas para inmortalizar ese momento tan bonito en la vida de cada uno de nosotros, con la imponente mole de un iceberg detrás de él para que se viera bien... otros con la cámara de video para hacerse de una buena película como recuerdo imperecedero, como los documentales de televisión, pero vividos por uno mismo. Y el que más y el que menos... alucinando ante tanta maravilla.

Ballena comiendo krill.
Durante la mañana, y después de cansarnos de ver estas enormes moles de hielo, haber tenido de fondo del decorado, a la Península Antártica, estuvimos en el Comedor viendo en el video las tomas que hizo Txo con su cámara y pendientes de oír algún informativo por los altavoces que nos alertara sobre otra posible visita o vista de cetáceos, para salir enseguida a cubierta, y disfrutar observándolos, y si era posible, grabarlos para recuerdo de cada uno de nosotros.

Así estuvimos toda la mañana, y yo pendiente al mismo tiempo, de que me llamaran del Puente para hacer la Orden Diaria de Actividades, por lo que no pude descansar como es debido. En fin, son cosas que pasan, pero lo pasé fantásticamente bien, disfruté como nunca lo había hecho, ni siquiera imaginándolo, y vi cosas que en la vida me podría imaginar verlas tan de cerca.

A las 14.00 horas, y después de haber comido unos buenos callos, huevos fritos con sus patatas fritas y un poco de macedonia de fruta, vuelvo a entrar de guardia hasta las 17.00 horas, en que enfilamos la entrada del Estrecho del Inglés, para adentrarnos en Bahía Discovery (ese es su nombre norteamericano) o Bahía Chile (ese es el nombre chileno) y fondear frente a la Base Antártica Chilena "Arturo Prat", en visita de cortesía y a la vez para hacer carga de combustible, que previamente había dejado el buque chileno "Yelcho", para cuando llegáramos aqui.

A las 19.00 horas quedamos fondeados y se arriaron las embarcaciones para que el personal que quisera, pudiera bajar a conocer la Base y también para la visita de cortesía de nuestro Jefe de Expedición, así como nuestro Comandante, junto a algún miembro de la Expedición y Dotación, a los miembros de la Base Chilena.

A las 22.00 hofras, regresaron todos a bordo y poco más tarde quedaron izadas todas las embarcaciones, hasta mañana en que se volverán a arriar, para realizar nuevas visitas. ¿Por qué izamos las embarcaciones...? pues por pura medida de seguridad, por si hay que levar rapidamente y salir a navegar de inmediato, por si se levanta la mar... pero básicamente, por Seguridad.
Otra gran mole de hielo.

Algo que nos han contado y que hay que hacer constar aqui, es que el personal chileno que hay en la Base, tiene que estar haciendo preparativos en general, con un año de antelación al comienzo de la Campaña, y que suelen estar periodos de 1 a 2 años completos. Pero también es comprensible decir que están practicamente al lado de casa -como aquel que dice- y que siempre tienen apoyo logístico inmediato por las inmediaciones, ya que aparte de ésta, se encuentran algunas más en el resto de las Islas del Archipiélago de las Shetland del Sur (Isla del "Rey Jorge" o "25 de Julio") y por la Zona del Tratado Antártico.

Pues acaba el día, y nosotros fondeados frente a la Base Chilena (ellos están muy contentos de tenernos cerca, porque nos aprecian y saben que nuestro buque puede ser un medio de auxilio mientras estemos en la Zona), con muy buena mar (porque aqui dentro apenas sopla el viento, y se puede decir que hay calma total), pocas nubes y si algo de frío. La temperatura está un poco baja.


¿Atardecer? ¿Anochecer? ¿Medianoche? ¿Madrugada? ¿Amanecer?...