viernes, 11 de marzo de 2011

DIARIO DEL VIAJE A LA ANTÁRTIDA ( V )

Día 25 de octubre de 1989.
Hoy me ha vuelto a tocar la guardia de alba, por lo que tuve que levantarme a las 03.30 horas de la mañana, para entrar de guardia a las 04.00 horas. Una vez cumplida a las 08.00 horas, me he tomado un buen desayuno a base de galletas y Cola Cao, y enseguida me he ido a dormir para descansar un rato. A mediodía hemos seguido emitiendo el noticiario "Teleruta Antártica". Por lo menos, el personal que estaba en sus cámaras correspondientes, a la hora de comida han pasado un rato entretenido, oyendo y viendo lo que se contaba de los últimos acontecimientos acaecidos.

Transcurre el resto de la tarde con tranquilidad. Por la noche hemos avistado tres ovnis, o por lo menos, eso es lo que han dicho en el Puente, aunque tampoco hay que hacer mucho caso, porque bromas de este tipo, empiezan a ser "el pan nuestro de cada día"; en fin, ahí queda eso, para el que lo crea, pero la verdad es que si no se ven, es un poco difícil de creer, y como además no quieren reflejarlo en la Crónica, pues... eso; ahí queda eso para el resto de la navegación. Por otro lado, en el comedor, se siguen proyectado películas, y como en la Cámara de Oficiales no funciona el sistema de aire acondicionado, nuestro comedor se encuentra bastante concurrido a la hora de las "pelis"; se va pareciendo a una sala de cine, y ya estamos pensando en cobrar entrada y asiento, y de esa manera, tendremos algo de "plata" para cuando lleguemos a puerto.

Eso si, cuando acaba la película, se queda desierto como el Sáhara, no quedó ni un alma y entonces si da gusto estar en él, porque se abren los portillos y entra el aire fresquito de la noche que huele a mar y ventila el Comedor. Hay quien prefiere quedarse un buen rato allí, antes de meterse en cama, porque también se suda en cama, aún teniendo el portillo abierto del camarote, pero hay a quien no le gusta tenerlo abierto por si entra agua. Y es que además de todo esto, empezamos a notar de verdad el calor del Trópico incluso por la noche, a pesar de que sople algo de brisa marina.

Disfrutando de la noche tranquila y el fresquito de la brisa marina
Día 26 de octubre de 1989.
Hoy ha amanecido con la mar un poco movida, pero no pensamos que sea por mucho tiempo. Durante la mañana nos hemos dedicado a buscar ideas para la fiesta del Paso del Ecuador.

Por lo pronto, hemos confeccionado una "Orden del Día", en la que varíamos la graduación de todo el personal, de manera que los de menor categoría pasan a ocupar las más altas, es decir, las de Oficiales y Suboficiales, y éstos, pasan a ser de la Marinería. Eso si, respetando al Comandante, porque es el único al que se le respeta por su rango y porque es la máxima autoridad del barco.

Por ejemplo, al Segundo Comandante, le hemos metido de ranchero (para que limpie bien toda la ranchería... bandejas, cubiertas, vasos y jarras, fuentes...), al Oficial de Puente, de capitán de jardines (al que se le conoce así, porque es el encargado de la limpieza de los aseos y duchas), al Jefe de Máquinas, de marinero de máquinas (para que limpie las sentinas, herramientas, los tecles...), bueno, pues así todo el mundo.

Después de hacer el borrador de la citada "Orden", con sus efemérides, artículo de las Reales Ordenanzas de las FAS, régimen del día, generalidades, etc., etc, la hemos llevado y presentado al Comandante para que la viera y diera su visto bueno, y una vez pasada a limpio, pues que la firme para que sea efectiva.

Asi ha sido. La Orden, por supuesto, comentaba el bautizo de mar de todo aquel que no hubiera pasado el Ecuador y luego, después de todo ese lío, habría un buen almuerzo. Bien, pues quedó hecha, y por parte de Berjano (que es el Maniobra y el Cabo más joven de todos) se confeccionó la vestimenta que habría de llevar el Rey Neptuno y sus dos Diablillos, consistente solo en una corona, capa, falda a lo hawaiano y un tridente cada uno. Y lo hace porque tiene el material y la maña.

Y con estos preparativos, finalizo el día, pasando mucho calor y deseando que llegue la noche total para notar el fresquito nocturno. ¡Ah! decir tambien que se ha grabado el "Teleruta Antártica", y que esta madrugada se espera pasar el Ecuador aproximadamente sobre las 04.00 horas, más o menos, con el consiguiente concurso para todos aquellos que quieran vivir ese momento y que estén en pié a esas horas, para ver quien era el primero en avistar o divisar sobre la mar "las boyas divisorias del Ecuador" (esto es solamente para los más novatos, que algunos creen de verdad que hay unas boyas que dividen el Hemisferio Norte del Hemisferio Sur), e incluso algunos Marineros han pedido permiso para estar a esa hora en la proa del barco con prismáticos, para ser los primeros en avistar "la linea de boyas divisorias del Ecuador".

Poco antes de nuestra llegada a puerto
Bueno, y como yo tengo que levantarme para la guardia de alba, mejor me voy metiendo en mi "cubículo" para echar un sueñecito, que luego las horas de guardia se hacen muy largas mientras esperas el amanecer y el siguiente relevo de la guardia.

Día 27 de octubre de 1989.
Comienzo el día entrando de guardia a las 04.00 horas con la novedad de que el Paso del Ecuador, se produjo a las 03.00 horas de la madrugada, habiéndose grabado en video ese momento tan especial... el momento en que el "Magnavox" (aparato que nos dice exactamente donde estamos por longitud y latitud, y otros datos más) marcaba Latitud  Norte (Lat N) 00º 00' 00", pero con fuerte marejada, muy pesada y viento de 25 nudos, por lo que había un poco de incomodidad por el "meneo" que llevaba el barco.

Y según dejó dicho el Comandante, antes de retirarse a su Camarote, no se celebraría nada de lo previsto, si la mar continuaba de esa manera, porque sería imposible mantener nada en su sitio, ya que se iba a celebrar toda la ceremonia en cubierta, como se hace en todos los buques, y podría resultar algo preocupante. ¡Lo que sucedió!, por lo que, todo lo que habíamos estado planeando y preparando se tuvo que dejar para otro momento más propicio (¿?); pero desde luego ya no sería lo mismo, porque eso hay que hacerlo cuando es el momento, no con retraso esperando ver si se calman la mar y los vientos. Pero en fin... no podemos hacer nada ante las inclemencias.

Eso si, la comida especial para este día, no se perdonó. Y esta era lo que nos preparó el Lubina: Entremeses variados (queso, chorizo, salchichón, paté, jamón del bueno, lomo de caña, aceitunas, manises, almendras...), langostinos, chuletones con patatas fritas, vino de marca y tarta al wisky.

Y de esta manera tan decepcionante transcurrió el día, sin más novedad, que la continuidad de la fuerte marejada, y mucho malestar por parte de la dotación, al no haberse podido celebrar la fiesta que tantos días llevábamos preparando para pasarlo bien y divertirnos un poco, pero la mar... ¡Ay, la mar, la mar!... La mar tiene esas cosas, y cuando mejor crees que está, de pronto cambia, y te chafa todo lo que pudieras tener planeado. Tambien influye el tamaño del buque, porque en otros buques de mayor tonelaje y mucha más dotación si se hubiera celebrado. Es lo que tiene ir en un barco pequeño. O si pensamos un poco más profundamente, quizás llegamos a que S.M. el Rey Neptuno, no le gusten demasiado este tipo de festividades paganas, que ya no le hacen tanta gracia, aunque se sigan haciendo en todos los buque que hacen el Paso del Ecuador. En fin, que nos quedamos sin fiesta.

Día 29 de octubre de 1989.
Hoy he salido de guardia a las 04.00 horas de la mañana y como es natural, me fui a la cama de cabeza. Por la mañana, sobre las 11.00 estuvimos preparando la grabación del Telediario, y esta vez lo grabamos desde el Puente de Mando, con sonido ambiente e incluso con una entrevista en exclusiva para "Teleruta Antártica". La entrevista fue a nuestro Maestro Lubina. Por ello, se arregló bien, se puso ropa limpia y se afeitó. ¡Menos mal que sabe que esto es solo para los del barco!. Y esto no es otra cosa que meternos un poco con él, pero en broma, y lo acepta de buen grado, porque sabe que no hay mala intención en ello.

Por la tarde me ha tocado llamar por teléfono y sentí algo de emoción. Emoción, porque aunque pueda ser una cosa natural, de lo más normal en mucha gente, para mi ha sido la primera vez el poder hablar desde tan lejos, (no me había sucedido antes) en medio del Océano Atlántico y además por este medio, como es la radio y a través de satélite; el oir a la persona que quieres... ya sea tu mujer, tus hijos, tus padres, tu novia... etc., es algo que hace que a uno se le ponga un nudo en la garganta., aunque parezca una tontería el decir esto, pero es así. Pero en fin, dejando a un lado los sentimentalismos, decir que por la tarde, nos hemos juntado varios Cabos, para echar una partidita a los dados y ver a quién le toca pagar las Coca Colas... o lo que sea que haya que pagar; por suerte no me ha tocado ninguna de las veces, y eso que yo no soy muy bueno en estos de los juegos de azar, pero ya se sabe... la suerte de los tontos.

Y ya por la noche, entrar de guardia a las 20.00 horas para salir a las 24.00, pensando que ya nos queda muy poco para llegar a Salvador de Bahía (Brasil), primer puerto extranjero de nuestras escalas, antes de llegar a la Antártida.

Por último, decir que lo más bonito de las noches en que se va de guardia, es ver el cielo tan estrellado que hay, por la pureza de la atmósfera y la ausencia de nubes, porque hay una inmensidad de estrellas brillantes... como los mismos diamantes, e incluso se puede distinguir el planeta Júpiter, quizás lo más luminoso que haya en el cielo por las noches.

Día 30 de octubre de 1989.
Hoy hemos amanecido con buen tiempo y mejor mar, por lo menos, no nos vamos a mover tanto como en estos últimos días. Bueno, pues durante el día, se ha pasado como todos los demás, con la excepción de que hoy es domingo y es el día de las Elecciones Generales en España (¿quien ganará?); por lo demás, las ansias de llegar a puerto son cada vez más grandes, según nos vamos acercando a la costa del Continente Americano... a Salvador de Bahía.

Hoy también nos hemos puesto voluntariamente la vacuna contra el tétanos y hay a quién le ha hecho más efecto que a otros y se le ha hinchado el brazo como si le pusieran una pelota de tenis, pero la cosa no es grave, por lo que no hay que alarmarse; también hay quienes se han negado por miedo al pinchazo, y no lo digo por mi (¡que yo les tengo verdadero pánico a las inyecciones!), he sido de los primeros, aunque me han tenido que dar un poco de aire, porque me entró algo de mareo.  Y es que yo veo la aguja y se me va el color de la cara. Asi que, lo malo, cuanto antes pase... mejor.

Luego, como si fuéramos niños pequeños, han empezado con las típicas demostraciones de ver a quien se le ha hinchado más el brazo y a quien le dolía más y a quién se le notaba más la marca...(?).

Por la tarde, me toca guardia de 17.00 a 20.00 horas y al salir, nos hemos reunido algunos compañeros, como ya viene siendo costumbre, para jugar la partidita a los dados, y a ver a quien le tocaba "hacer el primo". Y como siempre no me ha de acompañar la suerte, esta vez me ha tocado a mi... me abandonó mi musa en el Puente, digo yo que se quedaría escuchando música o algo asi; pero no pasa nada, porque tampoco son un gran despilfarro las rondas, no importa hacer una invitación de vez en cuando, aunque sea perdiendo la partida. Otra cosa diferente sería en la calle, porque ahí si que no me jugaría nada de nada.

Esto quiere decir, que se va respirando buen ambiente y es más que saludable para todos nosotros, puesto que podemos llevar una buena Campaña... de amistad y de compañerismo. Porque nos sentimos profesionales de esto, y sabemos que el compañerismo es necesario en este tipo de barcos y de navegaciones como esta. Se empieza a notar que ya hay buenas vibraciones en este grupo que formamos los Cabos.

Ya solo nos quedan dos días para estar atracados en puerto y tocar tierra firme, y conocer esta Ciudad, que fue la primera Capital de Brasil, antes de que este país, sufriera tantos cambios de Capitalidad con sus Gobiernos.

Estirando un poco las piernas fuera del Puente de Mando
Dia 31 de octubre de 1989.
Hoy comenzamos la guardia de 00.00 (las 12 de la noche) a 04.00 horas de la madrugada, con la novedad de que estábamos muy cerca de costa y del puerto de atraque, por lo que a la vista de esto, nuestro Segundo, comunicó a las guardias de Puente, que quién antes cantara ¡¡TIERRA, TIERRA!! (como Rodrigo de Triana), tendría una botellita de whisky, por lo que en cuanto entré de guardia, me puse "ojo avizor", pendiente del horizonte, y había que fijar mucho la vista, para descubrir el más minimo detalle que nos indicara algo que realmente fuera Tierra.

Y a las 03.30 horas avisté la claridad de la iluminación de la ciudad, lo que quería decir que estábamos bastante cerca de la costa: 12 millas tomadas con el radar. La botella de whisky fue para el que me relevó en la guardia, que fue el primero en avistar la costa.

Ya por la mañana, se llamó al "Grupo Activo del Castillo", porque estábamos muy cerca del punto de fondeo, donde tendríamos que esperar para hacer tiempo y llegar a la hora prevista, no antes; así que tuvimos que ponernos "al pie del cañón", porque al hacer la llamada del "Grupo Activo del Castillo", también nos movilizábamos los del Puente. A las 11.00 de la mañana, fondeamos y nos tocó baldear el barco, para quitarle todo el salitre que iba pegado en la cubierta y en los mamparos de cubierta; tuvimos que baldearlo todo, todo... y por supuesto, los cuatro de siempre, los que nos apuntábamos a cualquier cosa donde pudiera haber un poco de diversión y distracción, algo que se saliera de la rutina diaria y que mejor que esto. Y ¿cómo no?,  lo pasamos "pipa", como se suele decir... "currar, curramos como leones, pero divertirnos... ¡joder, como nos divertimos!".

Hasta las 14.00 horas estuvimos baldeando para dejar el barco bien aseado y limpio de salitre, Después, una buen almuerzo compuesto por caldo gallego y empanada de bacalao; una comida típica gallega para reponer fuerzas. Y una vez repuestas... "¡Babor y Estribor de Guardia!" para entrar en puerto a la hora prevista de nuestra llegada. Entonces nos dejamos las playeras, las bermudas y las camisetas de colores en la taquilla y nos vestimos con el uniforme. Hay que entrar bien vestidos y curiosos: Buque y Tripulación.

¡Por fin vamos a atracar en nuestro primer puerto extranjero!, primero... para mucha gente de la dotación, porque hay otros que ya conocen algo del extranjero al haber navegado en otros barcos, y que ya estuvieron por estas latitudes, incluso se conocen más puertos de este Continente, y por supuesto, para los Marineros; para ellos si que es su primera vez y la única... de momento.

Previo al atraque en puerto, el Segundo nos pagó la cantidad de divisas que nos correspondían por puerto para nuestros gastos: 200 dolares USA, que como es lógico, luego nos serían descontadas de nuestro sueldo, claro, si no, ésto iba a ser una "bicoca". Parecerá poco el dinero que nos adelantan, pero hay que tener en cuenta que vamos a estar muy poco tiempo y que tampoco es muy saludable salir con mucha "pasta" en el bolsillo por estos sitios donde la cara de "guiri" se te ve a la distancia más lejana porque nuestro color de piel es mucho más claro que el de la gente de aqui, todos morenos. Hay que ser precavidos y hay que tener mucha precaución.

Al atracar, fuimos recibidos por el Embajador de España en esta Ciudad, así como por el Agregado Naval, quienes se interesaron por la dotación y por como nos fue la travesía desde las Islas Canarias. Una vez estuvieron a bordo, el protocolo queda para ellos... el Comandante, el Segundo, el Jefe de Máquinas, el Habilitado.... el resto de la dotación salvo los 5 de la guardia, pues nos fuimos a tomar unas copas antes de que decidieran irse a cambiar de ropa, ducharse, asearse, peinarse y perfumarse para salir a la calle, a disfrutar del primer día en Brasil.

Acabo este día, ya atracados en puerto brasileiro, brasilero o brasileño, (como querais llamarle) finalizando esta Crónica, hasta que me toque la hora del descanso, aunque estando de guardia poco iba a descansar, pero no importa, mañana me desquitaré lo que haga falta, antes de salir a tierra y conocer esta Ciudad, porque... seguro que ya habreis adivinado quien está de guardia, ¿verdad?.


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